Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Búscate la vida

Acerca de

Venturas y desventuras de un pesimista de la vida.

Búsqueda

Sindicación

Añadir a Feedness
RDF XML ATOM

Créditos

Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com

Miércoles, 23 de agosto de 2006

De visita al médico

Desde hace ya bastante tiempo padezco insomnio, entre otras cosas, lo que es bastante fastidioso, ya que después el resto del día estoy bastante cansado (por no hablar de mis ojeras permanentes). Así que pedí cita para ir al centro de salud. No es que yo confíe mucho en mi médico de cabecera, pero bueno, por intentarlo... ¿qué podía perder? ¿la mañana?.

Así que me dirigí hasta allí, libro en mano, y me puse a esperar mi turno. Me senté en la sala de espera, en silencio sepulcral pese a haber unas veinte personas y abrí el libro. A mi derecha estaba sentada una señora a la que al parecer le interesaba mucho mi libro, ya que no hacía más que inclinarse hacía mí y más o menos disimuladamente ojeaba las páginas. A mi izquierda otra señora que no paraba de bambolearse sobre el asiento y que se levantaba una y otra vez con gestos de dolor, probablemente con alguna dolencia en el culo. Tras media hora de espera me llamaron al fin. Mi médico de cabecera es una mujer de unos cuarenta años, con el pelo rizado largo y bastante desaliñado, como si no se hubiera peinado en un mes. Junto a ella había una chica jóven, morena, que quizás estuviese en prácticas y que no dijo nada en todo el tiempo que estuve allí. Le expuse más o menos mi problema y algún otro que se me ocurrió sobre la marcha, como por ejemplo que me estoy volviendo muy olvidadizo. Al final me dijo que procurase no tomar café ni sustancias estimulantes (que no tomo ni lo uno ni lo otro), que hiciese ejercicio (que lo hago todos los días) y que procurase tener un horario fijo para acostarme y levantarme (que más da que me acueste a las 12 si hasta las 3 no me duermo) y luego me dejó la frase que me suelta siempre que voy: Vamos a hacer un análisis de sangre, a ver como tienes el hierro. Es su solución para todo, y siempre he tenido bien el hierro. Pero bueno, también me dio un botecito para que orinara en él. Algo es algo.

Así que hoy he tenido que madrugar y estar en el centro de salud a las 8. Me ha atendido una enfermera apática, que parecía que se acababa de levantar. Estira el brazo. Mira a la izquierda... Ya está. Aprieta aquí. Ya puedes irte . Así que dentro de unos días tendré los resultados. El hierro estará bien seguramente, como en las últimas veinte veces. Y su explicación será la que tantas veces me ha soltado ya, que simplemente hay gente que por naturaleza es así, que duerme poco.

Por cierto, lo peor de hacerse un análisis de sangre no es el pinchazo, sino quitarse el esparadrapo adhesivo.

Por: t3sium | General | Comentarios (1) | Referencias (0)

Comentarios

Yo probaría a hacer lo contrario. A tomar sustancias estimulantes que te pusieran como una moto para que cuando se te pase el efecto duermas como un tronco. Eso sí, con compañía el insomnio se pasa mejor ;-). A veces un buen libro es la mejor compañía. Jajaja.

Relájate. Antes o después podrás dormir. Al menos eso confío que me pase a mí...Piensa que hasta que llegue ese momento siempre puedes aprovechar el tiempo estudiando idiomas, por ejemplo... Te leo.

Audrey | 25-08-2006 15:12:32

Comentar


Recordar datos

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009